http://decrecimiento.blogspot.com/ SALVANDO ARBOLES: EL PUENTE DE BOLA DE ORO A DIA DE HOY

martes, abril 17, 2007

EL PUENTE DE BOLA DE ORO A DIA DE HOY

Tristemente parece ir materializándose un puente para acabar con el paseo peatonal de la fuente de la bicha.

Tráfico, ruido, contaminación contra voces de los niños jugando, sonidos del rio, aire más limpio...


(haz click para agrandar la foto que nos envía Javier Egea)

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3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

sin comentarios
:(

martes, abril 17, 2007 9:11:00 p. m.

 
Anonymous Anónimo said...

RÉPLICA A JOSÉ M. ONIEVA
Angeles Rosado Gutiérrez./Plataforma en Defensa del Paseo de la Fuente de la BichaDesde la Plataforma en defensa del Paseo de la Fuente de la Bicha, de la cual formo parte, deseo manifestarle mi desacuerdo con algunas opiniones vertidas en su carta a este Diario. En primer lugar, considero paradójico que un político que ejerce la política, que se gana la vida con ella, nos tache de políticos como si de algo negativo se tratara (¿tan poco creen en su propia profesión?), pero que lo haga un conciudadano, sin saber quiénes somos, me parece un tanto inapropiado. No, señor Onieva, no somos políticos, si lo fuésemos tendríamos poder y medios. Nuestro poder es la palabra y nuestros medios son nuestro poco tiempo libre y nuestros bolsillos.

Le diré, con respecto al puente sobre el Genil, que llevamos años defendiendo este entorno. Este puente, lo mismo que la carretera elevada que se proyectó por encima de la piscina El Paraíso, lo mismo que un bloque de seis plantas proyectado en los terrenos de la misma piscina hace años, no es nuevo. Y no gobernaba el PP y ahí estuvimos nosotros, defendiendo un espacio verde en peligro.

El entonces concejal de Urbanismo, ante las protestas de numerosos ciudadanos, reunió a los vecinos del distrito Genil para tratar el tema en los locales de la AA VV de la Carretera de la Sierra. Hubo opiniones para todos los gustos (aún guardamos los recortes de prensa), pero la oposición de buena parte de los vecinos al puente y la carretera eran muy fuertes. La Plataforma ciudadana creada entonces, nos opusimos rotundamente a estas obras. Finalmente, después de negociar con el Ayuntamiento (las sugerencias del Colegio de Arquitectos fueron decisivas), se construyeron los túneles del Serrallo y esta actuación sobre el río quedó archivada, máxime cuando, para nuestra tranquilidad, el PP, en su programa electoral prometió «pasarelas peatonales que unan los barrios Bola de Oro con Carretera de la Sierra».

Puede usted imaginar, Sr. Onieva, mi sorpresa cuando una vecina me pidió mi firma (llevaba 400 firmas recogidas en solitario) para oponerse a la construcción del puente hace, aproximadamente, cuatro meses. Volvimos a empezar, recogidas de firmas, reuniones, etc., ya conoce la historia.

Dice usted que aún quedan 7 kilómetros de paseo hasta Pinos Genil. ¿Sabe usted lo que nos costaron esos kilómetros a políticos defensores del medio ambiente? Pásese por la sede de Ecologistas en Acción y échele un vistazo al aberrante proyecto inicial de los políticos de turno (el río hormigonado 50 metros de ancho, con sendas carreteras asfaltadas donde hoy hay paseos peatonales) y, puestos a informarse, solicite a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir los proyectos que tienen para este paseo. Desde luego, no tendrá usted tiempo para apoltronarse.

Lo crea usted o no, este puente es la punta del iceberg para proyectos mas ambiciosos en la zona. La carretera detrás de la piscina, con un segundo puente, está aprobado en el PGOU (no tiene más que ir a Urbanismo y comprobarlo usted mismo). Si, como afirma, «no se pueden permitir más construcciones en esta zona», espero verle en nuestras filas defendiendo este paseo cuando llegue el momento, sea cual sea el partido en el poder y sea cual sea su ideología política. Nosotros, tenga la seguridad, seguiremos, a pesar de todas las malintencionadas críticas que recibamos.

Y, mientras tanto, el puente sigue inexorablemente. Se está construyendo deprisa y corriendo, en plan cutre. Sólo me quedan la indignación e impotencia, el saber que 5.000 firmas entregadas y otras 4.000 más que entregaremos próximamente, no han servido ni siquiera para que este alcalde, en su prepotencia, se haya tomado la molestia de convocar una reunión con los vecinos del distrito Genil.

Espero que no tenga que llevar sobre su conciencia el atropello de ninguno de los miles de niños que van con sus bicis o corriendo por el paseo. Este puente soportará mucho tráfico (descargará el tráfico del barrio de el Zaidín), por lo que considero que la peligrosidad está servida.

Para terminar, no puedo despedirme sin agradecer a la prensa, en general, todo el inestimable apoyo que, desde el principio, nos han prestado.

martes, abril 17, 2007 9:24:00 p. m.

 
Anonymous Anónimo said...

ESTOS días, en que se asoma la primavera entre las nubes y los chubascos, buscamos ansiosos los tonos verdes, por los rincones de esta ciudad, que ha crecido encima de una fértil Vega, robándole espacio desde hace siglos a las huertas y los jardines.

Esas hojillas, que brotan en las ramas de los árboles recién plantados de las reformadas avenidas, son como un desafío al cemento y las losas de piedra. Pronto tendrán que codiciar su sombra los paseantes que ahora se las prometen tan felices por los recién recuperados bulevares, que se convertirán en eriales desiertos apenas suban los termómetros.

Y volvemos a suspirar al pasar por los arrasados jardinillos, a la vera del Genil, a la espera de que acaben por secarse los escasos árboles que han resistido a las zanjas y las frustradas reformas y se pongan de acuerdo las administraciones para que puedan volver las flores y los perfumes a los paseos.

Estos días, nos llenan de promesas de todo tipo los políticos aspirantes a liderar los ayuntamientos, en un loable intento de reparar los estropicios o las torpezas de otros tiempos, de otras legislaturas, cometidos por los adversarios o los partidarios.

De todas las propuestas, la que resulta más aceptable y, si me apuran, romántica es la que pretende que Granada mantenga como sea un cinturón verde, que rodee sus faldas de edificios imposibles y guarde la memoria de lo que una vez fue un territorio cargado de frutos.

Se lo oí el otro día al candidato Torres Vela: que tiene proyectado un extenso parque, que vendría a preservar lo poco que queda ya al otro lado de las autovías y de los centros comerciales y de las urbanizaciones. Un espacio, lo más parecido posible a lo que aquello una vez fue, donde poder pasear, respirar, oír el canto de los pájaros y el rumor de las acequias.

A falta de que se den a conocer con más detalle éste y los otros programas electorales, sería deseable que rivalizaran en entrever una Granada verde, reconciliada con su pasado. Debe haber soluciones imaginativas y realistas al mismo tiempo para el desarrollo sostenible que todos preconizamos, aunque nadie sabe muy bien en qué consiste. Estaremos atentos, a ver si llegan a plasmarse de manera viable.

Es verdad que tales promesas llegan un poco tarde para salvar lo irremisiblemente perdido. Sin embargo, algo podrá hacerse no obstante, para impedir que siga avanzando el cemento y el asfalto como hasta ahora y se sigan enriqueciendo los jerifaltes y los partidos que gobiernan esos pueblos donde ya no crecen más que las plusvalías y los munícipes le han cogido el gusto a las recalificaciones.

Una Granada verde sería una Granada saludable, que no viviría sólo de parques y jardines, sino de una cultura que poco a poco podría implantarse en nuestras costumbres, que nos haría cuidar los espacios públicos y proteger la belleza de su patrimonio natural y también artístico. Se necesita el concurso de toda la ciudadanía y el consenso de todos los partidos para conseguirlo, como una meta común, insoslayable. Redundaría en la felicidad de todos y estaríamos más serenos menos crispados. Quien lo consiga será bendecido por la posteridad.

miércoles, abril 18, 2007 10:22:00 a. m.

 

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